CAROLA IANNUZZI

Artista. Profesora de danza y movimiento

06DX6712Me fascina todo lo que tiene que ver con el cuerpo y sus infinitas posibilidades de movimiento. Me emociona investigar sobre sus inmensas posibilidades. Me llena el poder transmitir mis conocimientos e impartir clases. Me siento una estudiante eterna en busca del equilibrio constante.

He nacido en Italia, cuna de cultura, arte y comida, cosas que nunca han faltado en mi vida. Mi madre me ha transmitido el amor por los libros y la música; su pareja, por el arte con sus historias y sus obras; y mi abuelita el amor por la comida, con sus olores, sabores, colores permitiéndome, a menudo, experimentar con ella en aquella cocina que nunca paraba de producir deliciosos platos. Todo eso, sin olvidar a mis cinco tías de esa gran familia matriarcal de las que he aprendido a coger en mano una guitarra, a escuchar y a curiosear.

Siempre me he sentido una persona curiosa, libre, atenta y observadora. Empecé a estudiar danza clásica a la edad de 5 años porque mi madre quiso que yo hiciera un “deporte”. La gran pasión por la danza, arte que me moldeó, llegó sobre los 12 años para acompañarme el resto de mi vida a través del amor por el movimiento y los cuerpos en todos sus matices y facetas. Mientras estudiaba el bachiller de ciencias (el único que me permitía poder pasar las tardes en mi academia de danza, a pesar de amar las letras), seguía con mi formación como bailarina, ampliándola con flamenco y yoga además de mucha danza contemporánea. A los 16 años, empecé a coordinar mis estudios de danza y de bachiller con los primeros trabajos como bailarina y como profesora de danza.

Una vez terminados mis estudios oficiales, alcanzada la mayoría de edad y mi independencia, con 18 años comencé a viajar por Italia, España y Alemania para estudiar danza y participar en audiciones. Luego llegaron las giras que me llevaron a destinos más exóticos como China y México. Entre viajes, estudios y trabajo, llegó el día en el que pude dar rienda suelta a una innata pasión por India. Me presenté por “casualidad” a un taller de danza de la India Odissi…y me enamoré. Fue un amor visceral súbito! El gran viaje a India estaba a la vuelta de la esquina. Mientras, estudiaba danza Odissi, yoga y masaje ayurvédico, compaginando mi curiosidad por el movimiento con el placer y los beneficios de los masajes.

Oriente me acogió en 2007. Viajé a India durante 3 años seguidos, luego me dirigí a Tailandia, Vietnam, Laos y Camboya. Me fascinó Oriente con su cultura milenaria, su gente, sus olores, sabores, sonidos, sonrisas, rarezas y colores. En esa misma época empecé a acercarme a una forma de danza y movimiento menos técnica y más integral, en la que se investiga la fluidez de sensaciones, emociones, percepciones y creatividad a través del cuerpo. Hoy en día continúo investigando y experimentando el movimiento en esta línea que defino y propongo como Danza Sensible y Movimiento Consciente.

Mi impulso viajero y de movimiento, me lleva a aterrizar en Tenerife en 2011. Isla que me ampara, me permite estudiar educación infantil, me consiente seguir recibiendo e impartiendo clases de danza y de yoga, acercándome al Taichí y el Chikung, a la agricultura ecológica, incentiva mis investigaciones y búsqueda en este amplio campo que es el movimiento. Y en un momento dado, pone en mi camino a Tania, amiga, colega, alumna y maestra, con la que me formo en masaje Tailandés y con la que comparto inquietudes, visiones, sueños.

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